Utilizo desde hace tiempo este vídeo para ilustrar una emoción instrumental.

 

C6 M2 L4 Bebé emoción instrumental

 

La pregunta que hago es:

  • Para un momento, respira hondo un par de veces y expresa con honestidad qué te hace sentir a ti.

 

Estamos ante un elemento que se refiere al vínculo de apego de un bebé, su vínculo fundamental, a través del que obtiene todo y en el que por tanto se encuentra vitalmente apoyado.

Hay muchas respuestas del tipo:

Me hace sentir enfado; me parece una manipulación por parte de quien lo utiliza.

Es una llamada de atención y una forma de manipulación. La actitud de la madre hacia este enfado instrumental es la correcta, ignorarla conducta del menor, haciéndole entender que su manera de actuar no es “correcta”.

Me hace sentir enfado. Me parece una llamada de atención. Pasado un rato me hubiese acercado para tranquilizarle.

El común denominador es que ese enfado instrumental es manipulación y el modo de gestionarlo es ignorar al niño. Desde el punto de vista emocional genera enfado, y por tanto una respuesta de imposición.

También aparecen muchas otras respuestas, como sentir tristeza, preocupación ante un bebé que tiene una necesidad y no puede expresarla y siente impotencia porque su madre le ignora. Incluso uno que dice: a mí si fuese el bebé me crearía frustración.

Sobre la manipulación.

Lo que pienso es que el enfado instrumental tiene un aspecto manipulador, porque se dirige hacia la relación, hacia el otro, y no hacia lo que se siente, no hacia las propias tripas, y en realidad no se siente con profundidad, es una respuesta aprendida.

A la vez creo que hay que tener en cuenta 2 cosas.

La primera es que el niño sin duda necesita algo, quiere conseguir algo ahora mismo y aun no tiene dominio del lenguaje y por ello utiliza los recursos que tiene para expresarse. Cuando son tan pequeños y no tienen desarrollado ni el lenguaje ni tampoco el sistema emocional, necesitan expresarse con las pocas armas que tienen y el llanto es una de ellas, no en vano la madre y también el padre, que crea vínculo con el hijo o hija, tienen una sensibilidad especial para el llanto del propio bebé.

La segunda es que el bebé tiene la posibilidad de utilizar ese llanto instrumentalmente. Todos tenemos ese tipo de emoción instrumental y la utilizamos y es, como se ve, una de las primeras habilidades que se adquieren.

No me gusta hablar de manipulación, no creo que los bebés ni niños pequeños tengan esa capacidad. Sinceramente, si todos los padres y adultos en contacto con niños interiorizaran que los niños no manipulan todos estaríamos más cómodos con la relación, ya que pensar que un bebé o niño pequeño te intenta manipular para conseguir su objetivo me parece una intencionalidad excesiva para la edad.

No ignorar al bebé, darle seguridad.

No pienso que sea positivo ignorar, sino todo lo contrario, acoger: “te pasa algo!”, y llevarle a lo que realmente siente. Es decir, establecer siempre una relación donde el niño se sienta seguro y vaya aprendiendo (es un tema que necesita tiempo) a expresar lo que quiere. Va a poder hacerlo si tiene la seguridad de ser escuchado. Si se le ignora va a seguir haciéndolo, ya que es la única herramienta que tiene, o acabará por no hacerlo, pero por el camino habrá perdido la seguridad del vínculo establecido.

Se refleja en el vídeo la influencia enorme que ejercemos los adultos con nuestra conducta en los menores. También se atisba lo difícil que es la educación.  Ojalá cada niño trajese un libro debajo del brazo con instrucciones sobre lo que tenemos que hacer con él en cada momento.  A los adultos, padres, profesores nos faltan recursos, métodos, estrategias para enfrentarnos con las situaciones, muchas veces tan complicadas, que tiene cada menor.

Empatía como camino para entender qué le sucede.

Lo decisivo es la empatía de los padres y adultos. Nos tenemos que preguntar: ¿Qué nos quiere decir la niña, el niño con ciertos comportamientos? ¿Debemos quedarnos solo en que “el niño saca malas notas, “el niño tiene rabietas, llamadas de atención”, “el niño tiene enfados continuos”, “el niño pega a otros niños” o interpretarlo como síntomas de que algo está pasando?

Actuar bien en caso así lo pueden hacer el padre o la madre o las figuras significativas, que están al lado del bebé, que le ven cada día, que cuidan el vínculo y conocen sus respuestas. Simplemente observar, acoger y estar presente ante esa rabieta es lo más eficaz, quizá el bebé esté cansado, o tenga hambre o esté aburrido, como no lo sabemos es preferible acompañar sin juzgar y con una escucha activa, que en esta edad sería una escucha-observación de gestos, sonidos, movimientos. Desde ahí hay que ver si va siendo una conducta aprendida y si la usa en todo momento. Después, hay que irle ayudando a expresar respuestas, basadas en la seguridad de ser acogido.

El enfado instrumental.

Necesito defender en alguna medida las emociones instrumentales. Todos tenemos enfados instrumentales, conductas aprendidas que nos han sido útiles en algún momento. Carecer de ellos significa también carecer de capacidad de interacción social. Pero efectivamente son un arma de doble filo y hay que saber cuándo se utilizan y hacerlo de modo consciente, en caso contrario la emoción instrumental nos domina a nosotros.

 

Dos preguntas para ti (deja tu respuesta en un comentario)

  1. ¿Qué te ha hecho sentir a ti? (contesta después de respirar con profundidad y lentamente dos o tres veces y centrarte en tu mundo interior=
  2. ¿Cómo lo gestionarías?